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Emos
Tienen la sensibilidad a flor de piel, lo saben, la sienten, la expresan, la viven, la viven tanto que duele, un dolor que comienza en el estómago, que se expande a todo el cuerpo y que cala hasta los huesos.
Reconocer las emociones no es una tarea fácil, sobretodo en la cultura occidental actual, donde la fuerza y el control son fundamentales para competir, para sobresalir, para sobrevivir. Para lograr esto hay que reprimir las emociones, sobretodo aquellas que demuestran debilidad y fragilidad. Los padres enseñan a los niños que si tocan el fuego experimentarán dolor, sin embargo, todos lo tocan, la necesidad de experimentar es tan grande que simplemente lo hacen; sin embargo, sólo basta con hacerlo una vez para no volver a acercarte por el resto de tu vida. Eso mismo sucede con las emociones, el entorno marca la pauta sobre lo que esta permitido sentir… expresar, aquel que se atreve a vivenciarlo, pocas veces se atreverá a hacerlo de nuevo. Ante esto, algunos bloquean sus emociones, otros se hacen insensib |